Síndrome del impostor: una experiencia colectiva

Cuando estaba en prepa, siempre estudiaba excesivamente para mis exámenes, acababa mis proyectos con días de anticipación y releía mis ensayos como 20 veces. Después de ese esfuerzo exagerado, seguía preocupada por mi calificación. Nunca pensé que iba a reprobar, pero siempre tenía la duda de si realmente me iba a ir bien. Casi siempre me sacaba calificaciones súper buenas, y en vez de sentir alivio, había una voz que me decía que seguramente fue una casualidad, que no era tan buena y no me lo merecía. 

Esto ha sido algo recurrente en mi vida: batallo mucho para reconocer mis logros, no me la creo cuando me dicen que soy buena en cosas o que hice algo bien, y me tomó como seis meses aceptar que me iba a ir a un intercambio de excelencia por mis propios méritos. Hasta escribir este artículo me tiene pensando “¿y tú quién eres para estar hablando de estas cosas?”

A esto se le conoce como síndrome del impostor, y lo presentaron por primera vez las psicólogas Pauline R. Clance y Suzanne A. Imes en 1978. No es una enfermedad—es más bien un fenómeno o experiencia psicológica. Consiste en sentirte como un fraude o una persona falsa, y que en cualquier momento todes van a descubrir que no eres tan brillante como aparentas ser. Muchas personas que lo viven sienten que sus logros y reconocimientos no son merecidos y fueron cosas que ganaron por error. Suena terrible, pero es algo que, según las investigaciones de Clance y la psicóloga Gail Matthews, le pasa al 70% de la población.

Suele manifestarse a través de perfeccionismo, trabajo excesivo, miedo al fracaso, el desvirtuar nuestros logros o descartar elogios. Aunque no es un padecimiento, estos sentimientos pueden llevar a estrés, ansiedad y depresión.

La buena (?) noticia es que si has sentido esto alguna vez, definitivamente no estás sole. Aunque originalmente se estudió y encontró entre mujeres profesionistas, es un fenómeno que no distingue género o profesión. Actrices, autores, emprendedores y académicos, todos pueden pasar por lo mismo. Jodie Foster, graduada de Yale y ganadora de premios de la Academia, habló recientemente sobre ese sentimiento. Dijo que en la universidad sentía que todes eran más inteligentes que ella, que debía pretender que sabía de qué estaba hablando, y que todes les demás parecían increíbles en comparación con ella. 

¿Cómo se soluciona? Uno de los contras de llamarlo un “síndrome” es que se crea la idea de que es un problema que padeces y hay algún tipo de cura. Puedes encontrar un sinfín de life hacks, manuales de autoayuda y hasta videos de influencers que tratan de decirte cómo sentirte más segure de ti misme. No es tan fácil como suena el aceptar tus errores y tener confianza en tus habilidades, pero considera que el síndrome del impostor no es una consecuencia de tus defectos, sino una experiencia común. 

Después de algo de investigación, estas fueron las mejores recomendaciones que encontré: 

  1. Normalizar las inseguridades: Claro, nadie disfruta sentirse insegure y es importante tener confianza, pero también hay que reconocer que habrá días malos en los que la inseguridad no se va, y es cuestión de esperar a que pase esa sensación. 
  2. Observa tu ambiente: ¿qué hace que sientas inseguridad sobre tus capacidades? Muchas veces los ambientes laborales competitivos o las redes sociales nos hacen sentir presión por ser de cierta manera. Identificar los factores que te llevan a sentirte inadecuade, aunque sea un proceso tardado, puede ayudarte a encontrar las razones de tu inseguridad constante. 
  3. Platícalo con amigues: Aunque su primera reacción sea decirte “¡Pero eres super brillante/inteligente/buene en lo que haces!”, compartir esta sensación con la gente a tu alrededor puede ayudarte a poner las cosas en perspectiva. Es muy probable que tus amigues también pasen por lo mismo, así que tener una red de apoyo donde comenten estos sentimientos les puede permitir ayudarse entre ustedes.
  4. No hay nada malo en no saber: El miedo al fracaso es muy real, pero considera que no eres una persona perfecta y hay que darnos lugar para equivocarnos. Todos los temas han sido nuevos para nosotres en algún momento. Valoremos el aprendizaje y no sólo los resultados. 

Finalmente, una recomendación muy personal sería que cuando sientas que no eres suficiente o no te mereces tus logros, piensa que las personas que más admiras muy probablemente pasan por lo mismo. 

Nota: Si sientes que sufres de experiencia/síndrome/fenómeno de impostor y te está provocando problemas de ansiedad o depresión, lo más recomendable es buscar ayuda de une psicoterapeuta. 

Foto de Chris Barbalis en Unsplash.

Fuentes: Why does everyone suddenly seem to have impostor syndrome?, Impostor Phenomenon, Feeling like an impostor is not a syndrome, The Impostor Syndrome and how to handle it.

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