¿Sexo? Las preguntas más frecuentes, respondidas

Por pláticas que he tenido con mis amigas, cosas que he leído en Internet y conversaciones ajenas que no he podido evitar escuchar a lo largo de los años, me he dado cuenta de que estamos inmensamente malinformades en cuanto al sexo.

Durante mi infancia y adolescencia tuve un acercamiento muy insuficiente a la sexualidad. Las pocas pláticas y clases que tuve no funcionaron. No aprendí nada. Más bien, me enseñaron una faceta muy negativa al respecto: infecciones de transmisión sexual, embarazos no deseados y la muerte. (No se crean, lo último no pero casi casi)

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Así fue como salí al mundo real, con nulos conocimientos sobre el sexo. Todo lo que he aprendido desde entonces ha sido por medio de experiencias propias o ajenas y artículos de Internet.

Aún así, acepto que no he podido evitar caer en ciertos mitos y al escuchar a unas amigas hablar al respecto me di cuenta que estábamos muy perdidas. Aquí hablo en femenino porque por razones de género, la sexualidad femenina es la que menos ha sido investigada y de la que menos se ha hablado.

A lo largo de nuestra vida nos han enseñado a reprimir nuestros deseos sexuales, convirtiendo nuestro cuerpo en un extraño para nosotras. Afortunadamente estamos a tiempo de cambiarlo.

Para no hacerles el cuento largo, decidí reunir las preguntas más frecuentes que tienen las chavas sobre sexo y le pedí a una sexóloga que las contestara. Lucía de los Santos es psicóloga, tiene maestría en psicoterapia psicodinámica y es terapeuta y sexóloga clínica.

Las preguntas más comunes sobre sexo fueron las siguientes:

  • ¿Hay menor riesgo de embarazo cuando el hombre no acaba adentro y no se usa protección?

Siempre que haya relaciones sexuales sin protección hay riesgo: de embarazo y de infecciones. Específicamente el riesgo del embarazo viene de la posibilidad de que haya espermatozoides en el conducto vaginal. El líquido pre eyaculatorio o pre seminal es un líquido que sale mucho antes de que un hombre eyacule y es una especie de lubricación del pene. Ese líquido no contiene espermatozoides; sin embargo, sí puede llegar a empujar espermatozoides que se hayan quedado en el camino. Por ejemplo, si eyaculó tres horas antes y va a intentarlo de nuevo, el líquido puede tener restos de espermatozoides que salgan por ahí. Es raro, es poco frecuente, pero sí puede pasar. El coito interrumpido sí disminuye muchísimo las posibilidades de un embarazo pero no es necesariamente una práctica segura.

  • ¿Es verdad que hay días en los que no somos fértiles?

Es correcto. Las mujeres en teoría somos fértiles un aproximado de 6 días al mes, de los cuales realmente el pico de fertilidad sería como unos 3 o 4 días. Depende mucho del ciclo de cada persona, de la calidad de sus óvulos, de la salud general de sus ovarios, de que no haya problemas hormonales, quistes u ovario poliquístico. Esto es hablando de un ciclo regular de 28 días.

  • ¿Qué tan frecuente es la eyaculación femenina? ¿Tengo un problema si nunca me ha pasado?

La eyaculación femenina no es tan frecuente. Requiere de la estimulación de la uretra y del cuerpo del clítoris por medio de la estimulación de la pared anterior de la vagina. Lo que sucede es una especie de espasmo de la vejiga, si la mujer permite relajación plena puede lograrse una eyaculación. Ésta tiene como elemento curioso que durante la respuesta sexual, la vejiga de la mujer se va llenando—eso lo sabemos por estudios en donde se van haciendo ecos de vejiga. Les hacen pruebas a mujeres que, teniendo la vejiga vacía, se masturban y ésta última se llena. El líquido que se va acumulando no es orina porque es un líquido que estamos generando ahí mismo. Pero siempre que sale viene de la vejiga, sale por la uretra, es una sensación muy parecida a la de orinar y contiene rastros de orina.

Para que una mujer pueda lograrlo, necesita una estimulación muy específica en la uretra y ante todo se necesita que esa mujer psíquicamente se dé el permiso y la relajación total para llegar a una eyaculación. Eso es lo que lo hace particularmente raro. En caso de que nunca haya sucedido no es cuestión de alarma, no hay ningún problema.

  • ¿Dónde está el punto G? ¿Cómo lo encuentro?

El punto G sigue en debate. Ni siquiera se puede concluir que existe, las investigaciones más recientes no han concluido nada. Unas dicen que hay una red de tejido nervioso en la pared anterior de la vagina justo abrazando el conducto de la uretra y medio tocando los bulbos del cuerpo del clítoris pero otros estudios no están de acuerdo. Así que no se puede decir que existe y está en algún lado.

Sin embargo, la mayoría de las investigaciones apuntan a la zona anterior de la pared de la vagina donde se siente una especie de bulto o una bolita. Y en el plano interno, lo que se empuja cuando se toca esa zona es el conducto uretral y el eje accial del clítoris.

Para encontrarlos mete los dedos, empuja en la pared anterior a la vagina (hacia el ombligo) y ahí se puede sentir.

  • ¿Por qué hay personas que son más sexuales que otras? ¿Es normal no sentir el mismo deseo sexual que mi pareja? ¿Es algo de género?

Hay personas más sexuales por la diversidad. Así como hay personas más inteligentes, más hábiles o más atléticas. No hay un factor específico. El único vínculo directo a conductas sexuales e hiperactivas es que haya picos de testosterona pero pueden ser violentos, no necesariamente son sexuales. No hay regla.

Por lo tanto, es normal no sentir el mismo deseo sexual que la pareja. Además, el deseo o la libido, varían y son muy sensibles al estado de ánimo. Por ejemplo, en una relación de pareja estable es casi seguro que algún miembro estará pasando por algo que el otro no y eso le puede apagar el deseo sexual por hasta meses.

Sí es algo del género, pero no es ley. En lo orgánico y en lo fisiológico tanto hombres como mujeres tienen potencial erótico similar. Sin embargo, en la vivencia del género y en el caso de la mujer, desde que nace hasta que la quieren casar se le está pidiendo que se le reprima el deseo sexual: que no se masturbe, que no faje, que no tenga relaciones sexuales, etcétera. Luego la gente espera que un día se vistan de blanco, pasen por un pasillo y ahora sí sean súper amantes después de 25 años de decirles que cierren las piernas porque su dignidad se va a perder. Sí es muy difícil que las mujeres entonces alcancen la libertad en la expresión del deseo. La cultura lo reprime tanto que sí tiene un impacto importante, incluso se da este discurso de que los hombres siempre quieren y las mujeres nunca tienen ganas. Ese es un factor, el otro es que para que las mujeres tengan ganas de tener relaciones sexuales tienen que evaluar muchos riesgos: de embarazo, de infecciones y sociales (como la represión).

  • ¿Cómo le puedo pedir a mi pareja que me ayude a terminar sin lastimar su masculinidad?

De muchas formas, es más una pregunta de tacto. El problema radica en las parejas en las que ya se fingió mucho tiempo el orgasmo. Después se vuelve muy difícil aclarar eso. Solo necesitas buena comunicación y dar feedbacks en positivo de lo que vas necesitando o lo que te está gustando durante las relaciones sexuales o fuera de.

  • ¿Sentir ardor o dolor vaginal durante el coito es malo? ¿Debería de ver a un especialista?

Sí, por supuesto. No tiene por qué doler si hay buena lubricación, estimulación, juego previo y la persona está voluntariamente en una relación sexual. Generalmente el dolor vaginal se llama dispareunia y tiene que ver con un problema de relajamiento. Al no relajarse la persona,  las paredes de la vagina no tienen lubricación y arden por la fricción. Esto puede llegar a ser un trastorno que se llama Trastorno del Dolor en la Penetración, es una disfunción sexual femenina y se tiene que consultar. Eso lo atendemos los terapeutas sexuales, no los ginecólogos, ya que casi siempre hay una causa psicológica detrás.

  • ¿El tamaño de la vagina influye en el dolor que se siente durante el coito, si es que hay?

No. La vagina promedio mide de 8 a 12 centímetros de profundidad y excitada se expande hasta 21 o 22 cms de profundidad. Sin embargo, sólo el primer tercio de la vagina tiene terminaciones nerviosas así que sólo en la entrada, en el tercio externo, es donde hay sensibilidad nerviosa.

  • Verdad o mito: ¿se puede tener una Infección de Transmisión Sexual sin tener relaciones?

Sí. Por ejemplo, el VIH se transmite vía sanguínea durante el embarazo aunque hay tratamientos para que eso no suceda.

  • Verdad o mito: hacer pipí después de tener relaciones disminuye las probabilidades de contraer una Infección de Transmisión Sexual.

Es un mito. Hacer pipí después de tener relaciones sexuales disminuye la probabilidad de padecer infecciones urinarias o vaginales. La orina y acidificación de la uretra sólo puede limpiar el canal de la uretra.  

***

Para poder reapropiarnos de nuestro cuerpo y dejar atrás la culpa y miedo que nos infundieron en las clases de sexualidad de la escuela, es necesario conocer su funcionamiento. Además, también es momento de que dejemos atrás todos los mitos que han evitado que disfrutemos de nuestra sexualidad de una manera más informada (y plena).

Si quieren leer sobre masturbación femenina, lo pueden hacer aquí.

Ilustración de María Luque

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