Se vale hablar de masturbación

De todas las pláticas que he tenido con amigas cercanas, la que más se me ha quedado grabada es aquella en la que por primera vez platicamos sobre masturbación. Me hubiera encantado que la conversación se basara en anécdotas positivas y en compartirnos tips o recursos; desafortunadamente, no fue así.

Yo sé que no soy la única que se ha topado con estos muros que rodean un tema tan importante, sé que no estoy sola y que probablemente si me leen y además nacieron con una vulva, pocas veces se han sentido en confianza para discutir cómo nos masturbamos o por qué es importante hacerlo. Estas incomodidades, por lo cotidianas que son, representan la manifestación tangible de toda una cultura que nos obliga a hablar bien bajito cuando se trata de nuestro placer.

Ilustración de Aleksandra Matwiejczyk

Por suerte, me tocó conocer a varias mujeres que lo hablaron un poquito más fuerte de lo normal, como una maestra de mi secundaria (Dios la bendiga, Miss Caty) que nos pasó una excelente recomendación de agarrar un espejo y explorar nuestro cuerpo – hasta la fecha es la maestra más woke que conozco. Hoy sé que ya me di el tiempo de conocer mi cuerpo y que además, siendo la reina de tener pena de preguntar cosas en voz alta, he encontrado recursos que me muero por compartirles y platicar con ustedes. Mi sueño es poderle hacer honor a Miss Caty y que todas podamos sentarnos a compartir recomendaciones e historias; por hoy, yo empiezo.

Lo más importante es empezar por conocernos. Les voy a confesar que en lo personal no fui fan de esa experiencia con el espejo porque me intimidaba muchísimo ver mi vulva sin saber para qué servían las partes que la componen. Si alguien vio “Big Mouth”, en Netflix, probablemente recuerdan ese episodio de Jessi explorándose…

Bueno, así estaba yo pero mi vulva no era Kristen Wiig. Si no lo han hecho, tomen un espejo y observen bien, de preferencia tengan una imagen de referencia para que puedan ir tocando y reconociéndose. Poquito a poquito experimenten con diferentes ritmos, tocando diferentes zonas, usando diferentes patrones; el chiste es que disfruten este tiempo y lo aprovechen para aprender de su cuerpo.

Es normal que tome tiempo. Yo me tardé muchísimo en alcanzar mi primer orgasmo y ¡eso está bien! No pasa nada si la primera vez (o la segunda o la décima o la número cien) no lo logran, muchas veces el sentirnos presionadas por venirnos logra precisamente lo contrario. Traten de relajarse, poner unas velitas, música que les guste, leer un fanfic o lo que sea que les prenda y disfrútenlo. Lo más importante es que se sientan bien y si se aburren o se cansan siempre pueden volverlo a intentar otro día, la idea es dedicar un tiempo a sentirse bien y a conocer su cuerpo.

Ilustración de Pia Llama

¿Cómo identificar un orgasmo? La verdad, está muy obvio y si les pasa lo más seguro es que lo identifiquen luego luego. La respuesta sexual humana se compone de cuatro “momentos”: la excitación, meseta, orgasmo y resolución. En las personas con vulva, la excitación sucede cuando lubricamos y la vagina comienza a dilatarse, y la meseta es cuando esta excitación va aumentando y empezamos a respirar más rápido y va aumentando el placer, se nos ponen los cachetitos rosas y probablemente empezamos a gemir. Ya después de eso llegamos al orgasmo y es cuando nuestro corazón late más rápido y tenemos contracciones vaginales involuntarias, además de sentir placer e incluso poder sentir un rush de emociones fuertes.

Hay mil formas de poder llegar al orgasmo, y es bien importante darnos la oportunidad de probar varias para saber cuál es la que más nos gusta. Hay algunas personas que solo pueden conseguir un orgasmo con estimulación de su clítoris, mientras que otras lo pueden lograr vaginalmente. Sea cual sea la forma que elijan, hay muchísimos recursos que pueden ayudarnos a lograrlo.

Masturbatorium Es un canal de youtube que tiene varios episodios que hablan de muchísimas cosas relacionadas con nuestro placer y relaciones en general. Además, en su cuenta de twitter comparten muchísimos recursos valiosos e invitaciones a talleres de masturbación aquí y en el resto del país.

OMGYes es un sitio web que surge de un estudio a gran escala sobre el placer sexual en mujeres; fue el primero en su tipo y buscaba atacar la desinformación y los tabúes que han rodeado a todo lo relacionado a nuestras vulvas desde el principio de los tiempos. OMGYes busca darle un nombre a todo lo que anteriormente ni se investigaba – la idea es esta: si a más de cinco, diez o quince mujeres les funciona algo, esto ya no es una “anécdota”, es ciencia. Este sitio tiene un costo pero se paga una vez y ya se tiene acceso a toda la primera temporada, que además viene acompañada de “tutoriales” que puedes hacer en la pantalla táctil de tu celular.

Sexplaining es también un canal de youtube que habla un poquito más generalmente sobre lo relacionado con sexo y trata de desmitificar algunas cosas que se nos han dicho todas nuestras vidas. Tienen un episodio sobre masturbación pero de verdad, todos son súper recomendados, se van a reír y aprender al mismo tiempo.

ilustración de portada Stephanie Medeiros

2 comentarios en “Se vale hablar de masturbación

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