5 tips para que el dinero te alcance

Desde que me volví económicamente independiente, he ido aprendiendo por las buenas o por las malas, a administrar mi dinero. Pasé por el coraje de pagar intereses por olvidar pagar la tarjeta de crédito y la sorpresa de conocer que se puede cambiar la fecha de corte. Me he quedado sin dinero por dejar el pago de la renta para el final del mes y aprendido de inversión gracias a amigos y los fondos de emergencia gracias al internet.

Reconozco que tener un trabajo con prestaciones y pago quincenal competitivo es un privilegio, pero también tiene riesgos como creer que por esa certeza no es necesario ahorrar o que no pasa nada por endeudarte más de lo que puedes porque es a meses sin intereses. Independientemente del tipo de ingresos, me parece que hay prácticas financieras que pueden ser útiles en la mayoría de los casos.

Las responsabilidades económicas que vienen con ser una persona adulta pueden resultar agobiantes, pero en mi experiencia, la planeación y organización financiera ayudan en el proceso. Comparto cinco recomendaciones que sin intentar resolver las deudas ni ser una varita mágica para cambiar hábitos, pueden ser un inicio para mejorar las finanzas personales.

1. Registra tus ingresos y gastos

Tal como lo lees, sé que puede sonar básico, o incluso de flojera, pero es una buena práctica para tener información sobre cómo y en qué usas el dinero, lo cual puede ser muy útil cuando quieres reducir gastos o tomar decisiones financieras importantes. Por ejemplo, a mí me sirvió hace algunos años que consideré remotamente comprar un auto y al hacer el análisis de mis gastos anuales en transporte, eran mucho menores que los gastos asociados a un carro.

Hay varias aplicaciones que te ayudan a registrar estos gastos, yo he intentado usar un par que me duraron tan poco tiempo que no recuerdo los nombres, pero siempre regreso a un archivo de Excel (les comparto el formato que llevo más de cinco años usando). Ayuda tener un formato digital, aunque sé de personas que lo hace a mano en una libreta. Lo importante es poder entenderte mejor basado en la administración del dinero.

No es necesario agobiarse, aunque yo trato de llevar el registro de cada centavo en efectivo y por cada tarjeta, lo importante es ser constante.

2. Haz un presupuesto.

Esto es común, sobre todo en los proyectos de trabajo o en gastos atípicos como salir de viaje, pero también ayuda tener un presupuesto personal más cotidiano. Es importante identificar los gastos fijos como la renta o el pago de un crédito, de otros gastos variables como salir a comer o comprar ropa.

“Querido dinero”, un blog de recomendaciones financieras, sugiere la siguiente distribución de gastos: vivienda 25%, servicios 5%, despensa 10%, transporte 10%, deudas 10%, gustos 20%, ahorro 20%, que puede servir para empezar a analizar cómo están tus gastos.

3. ‎Primero ahorra.

Una de las mejores decisiones financieras que he tenido en la vida es ahorrar. Al principio ahorraba poco y de lo que me sobraba en la quincena, poco a poco fui aumentando la cantidad y eventualmente aprendí que es mucho mejor definir primero un monto a ahorrar y después gastar lo que te quede, que hacerlo al revés. Hay gastos que no harías si no tuvieras el dinero a la mano, primero ahorrar te ayuda a tomar mejores decisiones en lo que gastas porque es dinero que ya tiene otro propósito.

Otra de las recomendaciones al ahorrar que reducen la tentación de gastar lo ahorrado, es tener claridad de para qué quieres ahorrar y en cuánto tiempo lo quieres lograr, por ejemplo, para un viaje o pagar una maestría.

4. Inversión vs. gasto

Es importante identificar si las compras que haces te sirven para generar más dinero o no, por ejemplo, qué celular comprar, si la razón para comprar un equipo más caro es solo que es popular o te gustó más, se convierte en un gasto, pero si generas contenido con tu celular que representa ingresos económicos, ese “gasto extra” se puede convertir en una inversión. No es mejor una cosa u otra, pero sí vale la pena distinguir entre una y otra forma de usar los recursos.

5. ‎Evita pagar intereses.

Los intereses son uno de los gastos menos convenientes porque suelen ser evitables. Una de las recomendaciones más relevantes es que te endeudes solo con lo que puedes pagar (hacer un presupuesto ayuda a definir esa cantidad de deuda que puedes asumir). También, un buen manejo de la tarjeta de crédito es fundamental, pagar el monto para no generar intereses y no el pago mínimo, tener claridad de fechas de corte y de pago, gestionar los límites de crédito apropiadamente, solo tener la cantidad de tarjetas que puedes pagar, entre otras cosas.

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