Sin popote, ¿y luego?

Escena: Llego a un restaurante a pedir unos tacos para llevar. Pago por mi comida, espero y me entregan una bolsa de plástico. Al llegar a mi casa, saco de esa bolsa: un plato de unicel (poliestireno expandido), con mis tacos envueltos en aluminio, ambas cosas envueltas en plástico, 2 cubiertos de plástico y 4 botecitos de plástico con salsa.

Ugh.

Desde que estaba chiquita, mis papás fomentaron que cuidara el medio ambiente: usar poca agua, poner la basura en su lugar, apagar las luces cuando salía del cuarto, cosas sencillas. Sin embargo, en ese entonces no estábamos tan conscientes de nuestro enemigo actual: EL PLÁSTICO.

Este año, el Día Mundial del Medio Ambiente tuvo el tema de #SinContaminación por plásticos. La ONU publicó algunos datos, entre ellos que el 50% del plástico que usamos es de uso único, y que alrededor del mundo se compran 1 millón de botellas de plástico por minuto. Además, un tercio de los empaques de plástico que usamos no llegan a los sistemas de recolección y terminan en las calles, alcantarillas, ríos y bosques.

El gran movimiento que he visto en el último año es simple: no pedir popote en los restaurantes. Después de un video viral donde extraen un popote de plástico de la nariz de una tortuga, mucha gente se dio cuenta de que había que hacer algo. Y está muy bien para empezar, pues pocas veces son algo que necesitamos (aunque su prohibición ha sido criticada por defensores de personas con discapacidad, un tema importante a considerar).

Sin embargo, los popotes de plástico no son el desecho más contaminante. Junto a ellos encontramos envolturas de comida, botellas de plástico, tapas de botellas, bolsas, colillas de cigarro, platos desechables y microplásticos.

Es un panorama muy triste, pero ya estamos tomando consciencia. No nos quedemos en decir “sin popote, gracias”. Investigué soluciones y platiqué con Karla González, de Bodega Cero, sobre algunas acciones que podemos tomar para reducir nuestro consumo de desechables.

Empieza por cambiar tus hábitos hacia estos productos:

  1. Bolsas: Carga con una bolsa de tela para cuando vayas al súper, tienda de conveniencia o mercado, y rechaza cuando te ofrezcan bolsas de plástico. Si sabes coser o tejer, hasta puedes hacerlas tú.
  2. Termos y botellas: En vez de comprar botellas de PET todos los días o pedir tu café en un vaso desechable, carga con una botella o termo que puedas rellenar. En Monterrey hay varios negocios que están colaborando con Revolución Refill para incentivar esto.
  3. Toallas sanitarias y tampones: Cada vez más gente se cambia a la copa menstrual o las toallas ecológicas. Aunque la inversión inicial es más alta, estos productos son más amables con tu cuerpo y el medio ambiente, y a la larga, con tu cartera.
  4. Tuppers y Ziplocs: Busca cambiarte a contenedores de vidrio en vez de plástico, pues duran más y no guardan olores. También existe la opción de envoltorios encerados reutilizables que son igual de buenos para guardar cosas en el refrigerador.
  5. Comida para llevar: Ya que tienes tus tuppers, cuando vayas a pasar por comida para llevar, considera traer tus propios contenedores para no tener que lidiar con platitos de plástico, unicel, papel aluminio, etc.

Sin plásticos

Si estás liste para el siguiente nivel:

  1. Higiene personal: ¡Nuestros hábitos de higiene personal están llenos de plástico! Revisa mercados y tiendas ecológicas locales para buscar cosas como cepillos de dientes de bambú, pasta dental natural, peines de madera, rastrillos que sólo les cambias la navaja (safety razors), exfoliantes naturales, jabón en barra, entre otros.
  2. Cocina: Lleva tus envases de vidrio la próxima vez que vayas a surtirte de semillas o especias, en vez de llevarte todo en bolsitas o cajitas de plástico.
  3. Ropa: Si te es posible (porque no todes tenemos el presupuesto), deja de comprar ropa fast-fashion, pues casi siempre viene de fábricas que explotan a su mano de obra, es de mala calidad y termina en vertederos con el resto de la basura. Revisa marcas que tengan prácticas éticas, compra con diseñadores locales o en mercados de segunda mano.
  4. Basura: Compra bolsas biodegradables y trata de juntar la basura de tu casa en pocas bolsas.

… y algunos consejos finales:

  • Do it yourself: Hay muchas cosas que compramos por comodidad y en realidad son fáciles de hacer. Busca tutoriales en internet o revisa si hay talleres cerca de ti (ahorita están de moda). Puedes aprender a hacer maquillaje, toallas sanitarias de tela, estropajos para tallar platos, almohadillas faciales, exfoliantes, entre otros.
  • Revisa los ingredientes: Muchas cosas que no esperarías traen plásticos baratos, como polipropileno (PP) y polietileno (PE), que tardan cientos de años en descomponerse.
  • Compra local: ¿De dónde vienen tus productos? Si puedes, compra tus cosas localmente y con productores pequeños. Muches de elles cultivan y hacen los productos que venden, y te puedes asegurar de que sean éticos y amigables con el medio ambiente.

 

Foto de mali maeder en Pexels.

Se realizaron cambios posteriores a este artículo para aclarar un dato sobre los desechos más contaminantes. 

Un comentario en “Sin popote, ¿y luego?

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